En el mundo de la fabricación de alimentos y bebidas, la higiene, la seguridad y la eficiencia operativa no son negociables. Cada componente dentro del sistema de producción, desde mezcladores hasta tuberías y válvulas, debe cumplir con los estrictos estándares sanitarios al tiempo que apoyan las operaciones de alto rendimiento. Entre los componentes más críticos pero a menudo pasados por alto se encuentra la válvula de mariposa.