En la vasta red de infraestructura que alimenta nuestras ciudades e industrias, desde la entrega de agua limpia y la gestión de aguas residuales hasta los sistemas de seguridad contra incendios de gran altura, existe un componente tranquilo pero crítico que a menudo pasa desapercibido: la válvula de mariposa. Aunque compacta en tamaño y en diseño simple, las válvulas de mariposa juegan un papel descomunal en el control del flujo, garantizando la seguridad y optimizando el rendimiento en diversos sectores.